Escuela de empoderamiento

Saber más para poder más.

En el momento actual las mujeres son el colectivo con mayores tasas de desempleo y que más dificultades encuentran para acceder al mundo laboral. Los índices de participación de la mujer en la actividad socio-político-cultural es menor que los de nuestros compañeros los hombres. Debido a aspectos culturales y diferentes condicionantes sociales, muchas mujeres se han visto en algún momento de su vida llevadas a sacrificar su propio desarrollo profesional y social por tener un mayor protagonismo y responsabilizarse de la vida familiar, todo ello en detrimento de su propio desarrollo personal y de su valía.

Para cambiar la realidad es necesario todavía el desarrollo de acciones positivas que faciliten a las mujeres la capacitación para ocupar el puesto en la sociedad que también ellas se merecen.

Desde el trabajo en la Asociación se persigue la promoción de la igualdad de oportunidades en los diferentes ámbitos de actuación así como la intervención en la consecución de la igualdad en colectivos afectados por discriminaciones por razón de sexo o cualquier otra condición o circunstancia social. Para ello se promueve la participación social, política y económica de las mujeres sobre todo en aquellos ámbitos en los que las mismas se encuentran infrarepresentadas.

Por eso y durante cinco años consecutivos se ha llevado a cabo el Curso saber más para poder más dentro de la Escuela de empoderamiento que permite la adquisición y el desarrollo de habilidades y la potenciación de capacidades latentes de las mujeres. Mas de 70 mujeres se han beneficiado durante las cinco ediciones.

Educar en valores a través del arte

El sistema educativo actual se puede beneficiar de la educación a través del arte para educar en valores, a demás de ayudar al fomento de la expresión artística y de sus autores, los artistas. Especialmente artes como la música, el canto, el teatro, la danza y las artes plásticas en el ámbito escolar favorecen la integración social educativa y cultural de niños y niñas, previenen la violencia, el racismo y fomentan la tolerancia y el encuentro entre las distintas culturas, desde el respeto a la diversidad.

Las artes contribuyen de forma decisiva al desarrollo intelectual, estético y social de la persona. Un arte vivido es una fuente de acceso al saber, enraizado en la experiencia, que estimula el placer del descubrimiento, la curiosidad, el interés y el conocimiento de otros saberes. Las artes, favorecen la expresión completa de la personalidad, la interacción de la expresión corporal, emocional y estética, creando en la expresión artística, nuevas manifestaciones de nosotros mismos y de nuestra relación con el mundo exterior.

Las artes permiten establecer lazos entre personas de diferentes culturas. Ello facilita la construcción de una cultura común y refuerza el sentimiento de pertenencia. Desde el respeto a la diversidad y el descubrimiento de las tradiciones de la cultura de origen de los niños y niñas, conocen sus raíces y su patrimonio cultural, muchas veces olvidado en la predominante comunicación audiovisual. Todo lo expuesto contribuye a desarrollar actitudes de respeto hacia sí mismo y hacia los demás. El arte y la escuela se enriquecen mutuamente, y nos permite avanzar hacia una mayor calidad de vida.

La inclusión de la Arteterapia en el ámbito educativo hace hincapié también en la importancia del desarrollo de la creatividad y la imaginación en la práctica de las disciplinas artísticas como base de la educación. De esta forma los niños y niñas participantes, canalizan, por un lado, su creatividad, refuercen su autoestima y por otro, mejoran su visión del entorno escolar disponiendo de los recursos necesarios para incorporarse a la vida social activa con plenas capacidades.

Programa Lara

Una educación en valores para aprender a ver la vida de una forma diferente.

La educación en valores permite la posibilidad de reencuentro con lo que cada uno tiene de diferente, original y personal, sin inhibiciones y con el otro de la misma forma. Y en ese descubrirse y descubrir tienen sentido los valores de compartir, confiar, colaborar, dialogar, respetar la diferencia y la cohesión grupal.

Para ello nuestro papel en la educación se plantea como acompañamiento de sus procesos propios de aprendizaje respetando los tiempos, diferencias y la idiosincrasia de cada niño y niña, sin juzgar. Asegurando el aprendizaje a través del establecimiento de unas condiciones que les permitan sentirse seguros y afirmarse sin depender de un modelo. De esta forma, libres de modelos, comparaciones y juicios, el miedo desaparece, los límites se rompen y se evoluciona más allá mediante la improvisación, la investigación y el juego.

¿Qué es la Arteterapia?

Desde hace unos años uno de los campos de trabajo que se ha abierto dentro del ámbito del desarrollo personal está muy unido a la expresión artística. Estoy hablando de la Arteterapia. Así el arte ha ampliado su horizonte más allá de la producción artística y el concepto de terapia abarca hoy el desarrollo integral de la persona, más allá del ámbito de la enfermedad, como algo necesario para su bienestar integral.

El terapeuta Jean-Pierre Klein, explica la inclusión del campo terapéutico en el ámbito del arte describiendo “la creación como un proceso de transformación”. El arte es una transformación que hace el artista de lo que hay según su mirada y su sentir. El poder observar la realidad con otra mirada y transformarla, es una capacidad que tenemos todas las personas y no sólo los artistas y, constituye la base de todo proceso creativo. De esta forma, la creación artística aplicada al desarrollo personal, nos da la posibilidad de observarnos desde un punto de vista diferente, de expresar nuestras experiencias e incluso de transformarlas.

En nuestra infancia, esto se da de una forma natural, ya que entonces la mirada es por naturaleza intuitiva, exploradora, divertida, sentida, creativa y transformadora. Cuando somos adultos en cambio, damos más importancia a nuestras capacidades racionales, a no perder los papeles o hacer el ridículo y al producto final.

Ponernos en contacto con esas capacidades y actitudes, que también poseemos, puede ayudarnos a tomar conciencia de nuestros conflictos, expresarlos y liberarlos, conocernos, dar sentido a nuestra vida y a nuestros deseos y valores, ganar en confianza, descubrir y desarrollar el talento artístico y ahondar en nuestro desarrollo espiritual.